Lunes, 23 de Noviembre del 2020

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Por ansiedad y estrés es que más llaman a línea de “Apoyo Psicológico COVID-19”

Con la finalidad de brindar apoyo psicológico a estudiantes, académicos y personal administrativo y de servicio de la Universidad de Guadalajara, además de a familiares, el rector del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), José Francisco Muñoz Valle impulsó el proyecto “Apoyo Psicológico COVID-19 para la Red Universitaria en Jalisco”; desde su implementación han encontrado que el resguardo domiciliario genera ansiedad y estrés.

Dicho proyecto, el cual funciona desde el 31 de marzo, cuenta con la participación como telefonistas de 27 académicos con formación en el área de psicología del Centro Universitario de Ciencias de la Salud.

Las y los universitarios pueden obtener primeros auxilios psicológicos en el teléfono 10 58 52 00 extensión 34280 con un horario de lunes a viernes de 09:00 a 19:00 horas, incluyendo el periodo correspondiente a Semana Santa y Pascua, y hasta que culmine la contingencia sanitaria, señaló Juan Francisco Gutiérrez Rodríguez, jefe del Departamento de Psicología Básica, el cual encabeza el grupo de los 27 profesionales que participan en el proyecto.

Aunque el servicio esta enfocado en la Red Universitaria de Jalisco, precisó ya se han atendido llamadas de personas que no pertenecen a estas áreas. En medida de que incrementen las llamadas se irán sumando más participantes.

La orientación psicológica consiste en hacer contención emocional, es decir la persona recibe los primeros auxilios psicológicos o cuidados mínimos indispensables.

“El especialista, en este contexto debe fomentar que la persona hable acerca de lo que siente, determine la significación del aislamiento, se le proporciona material vía electrónica para realizar algunas técnicas de relajación y pueda ayudar a jerarquizar sus problemas”, señaló Gutiérrez Rodríguez.

Además se verifica si la persona requieren atención psicológica más especializada para canalizarla con un grupo de más de 80 especialistas consolidados con diferentes enfoques, todos en el área clínica.

Las personas que ya lograron la contención emocional tienen la opción de llamar a la línea de apoyo psicológico si ven recrudecido su padecimiento, para ser derivados a un proceso de psicoterapia más estructurados.

A la alza casos de ansiedad

Gutiérrez Rodríguez destacó que ocho de cada 10 llamadas son de personas que presentan problemas de ansiedad, derivadas del aislamiento domiciliario.

“La ansiedad se manifiesta a través de taquicardia, sudoración, sensación de desesperación, agitación o tensión, entre otros síntomas, además de que incrementa la irritabilidad y algunas personas presentan problemas de control en los impulsos agresivos y se ha recrudecido los problemas de pareja en algunos casos, también hay personas que manifiestan tener tristeza, depresión y explicó que hay parejas que recurren a las relaciones sexuales para mitigar la ansiedad, pero también hay casos en donde la solicitud de tener intimidad se vuelve agobiante para el otro miembro de la pareja que generalmente es la mujer”.

Se ha detectado que en algunos casos de parejas que tenían conflictos previos se han agudizado y muchas veces no se ha tenido un buen manejo del tiempo libre.

Ante ello recomendó el adecuado manejo de tiempo libre incluye actividades como establecer pláticas con los amigos de manera virtual, realizar actividades escolares, responsabilidades escalonadas entre el padre y madre en cuanto a la vigilancia de los hijos, que la responsabilidad no se concentre en una sola persona para que no desarrolle agotamiento que esto pueda llevar a dañar la salud mental de la persona.

Hay casos de personas con estrés que presentan síntomas como dolor de cabeza y garganta que los hace pensar que están contagiados por COVID-19, además de otras que presentan síndrome de invulnerabilidad y creen que no les va pasar nada y no se pueden contagiar.

La mayoría de los casos atendidos en la línea presentan más de un problema; hasta el momento se han recibido 40 llamadas.

El especialista destacó que el estrés es un enemigo silencioso que debilita el sistema inmune y en el caso de las personas diabéticas e hipertensas, si no lo controlan en su estado de ánimo, pueden tener una elevación de su glucosa sanguínea y esto hacerlos más vulnerables al COVID-19.

La ansiedad es una manifestación del estrés, se trata de un estrés discapacitante y patológico y si a la persona no se le atiende, puede llegar a manifestar violencia e incluso auto agrediese o destruir objetos de su casa. Los síntomas pueden somatizarse en úlcera, gastritis, dolor de cabeza, dolor articular, que pueden hacerlo pensar que adquirió el virus.

 

Isela Ibarra