Muerte de motociclista en Nayarit coloca en la polémica a alcaldesa de El Salto
La muerte de un motociclista en Bahía de Banderas, Nayarit, ha desatado una fuerte controversia política que involucra a la presidenta municipal de El Salto, María Elena Farías Villafañe. El accidente ocurrió el pasado 29 de mayo sobre el Boulevard Riviera Nayarit, donde una camioneta oficial perteneciente al Ayuntamiento de El Salto impactó a un motociclista identificado como Carlos Lizardi, quien perdió la vida en el lugar.
De acuerdo con reportes de autoridades nayaritas y diversos medios de comunicación, la unidad era conducida por un elemento activo de la Policía Municipal de El Salto que formaba parte del equipo de seguridad de la alcaldesa. Tras el percance, el escolta fue detenido para el deslinde de responsabilidades y quedó a disposición de las autoridades correspondientes.
La principal polémica gira en torno a la presencia de la alcaldesa en el convoy. Diversas publicaciones periodísticas coinciden en que María Elena Farías viajaba en una de las unidades oficiales que acompañaban a la camioneta involucrada en el accidente. Sin embargo, hasta el momento no existe una confirmación oficial de que ella condujera el vehículo ni de que tenga alguna responsabilidad directa en el hecho.
Otro de los puntos que ha generado cuestionamientos es que, según testimonios citados por medios de Nayarit y Jalisco, tras el accidente la alcaldesa habría abandonado el lugar a bordo de otra camioneta del convoy. Esta versión ha sido retomada por actores políticos y medios de comunicación, aunque no ha sido acreditada formalmente por una autoridad ministerial.
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Posteriormente, el Gobierno de El Salto emitió un posicionamiento en el que confirmó que el conductor era un elemento de la Comisaría de Seguridad Pública municipal que realizaba actividades institucionales relacionadas con el DIF. Además, aseguró que el policía permaneció en el sitio, colaboró con las autoridades y quedó sujeto a las investigaciones correspondientes. El ayuntamiento también informó que apoyaría con los gastos funerarios y el traslado de la víctima a Jalisco.
La víctima fue identificada como Carlos Lizardi, vecino de Guadalajara que trabajaba como voceador y repartidor de periódicos en la región de Bahía de Banderas y Puerto Vallarta. Algunos medios lo describen como una persona ampliamente conocida en la zona.
El caso escaló rápidamente al terreno político. Movimiento Ciudadano Jalisco exigió a la alcaldesa transparentar lo ocurrido y aclarar su participación en los hechos, señalando que el comunicado oficial omitió informar que ella se encontraba en el lugar al momento del accidente. Mientras tanto, la Fiscalía de Nayarit continúa con los peritajes y las investigaciones para determinar responsabilidades.
Más allá del debate político, una persona perdió la vida y una familia exige respuestas. Mientras las investigaciones avanzan, persisten preguntas sobre el motivo del viaje oficial, la actuación de los integrantes del convoy y el papel que desempeñó la alcaldesa durante y después del accidente. La transparencia de las autoridades será clave para evitar que este caso quede atrapado entre versiones encontradas y acusaciones partidistas.
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