4 protagonistas del Mundial 2026 cuyas historias de vida son difíciles de creer
La Copa del Mundo FIFA 2026, la primera con 48 selecciones y 1 mil 248 futbolistas inscritos, amplió el mapa del futbol internacional a latitudes que hasta hace poco resultaban impensables. Naciones como Cabo Verde, Curaçao, Uzbekistán o Jordania debutan en la competencia, y el formato expandido convierte a cada una de las 16 sedes —incluida Guadalajara y su Estadio Akron— en escenario potencial de sorpresas. No solo sumó países al certamen. Trajo consigo biografías que no caben en el modelo convencional de las academias de élite.
La ampliación a 48 selecciones también sacudió al mercado de apuestas, y el ejemplo lo ofreció el debut de Cabo Verde contra España en Atlanta. Antes del partido, las casas fijaron el momio de los caboverdianos en torno a 31.00 para ganar el encuentro; el empate rondaba los 8.50, y España cotizaba a 1.07. El 0-0 con el portero de 40 años Vozinha como gran figura bajo los tres palos, demolió cualquier pronóstico. Quien consultó los momios mundial 2026 en comparadores como Legalbet, sitio de análisis que reúne líneas de distintos operadores, pudo constatar esa brecha antes del silbatazo. Y la sorpresa se entiende mejor cuando se conocen las historias detrás de estos equipos.
Roberto Lopes: del escritorio bancario al Mundial por LinkedIn
Hace una década, Roberto Lopes despachaba créditos hipotecarios en una sucursal bancaria de Blanchardstown, al norte de Dublín. Nacido en Irlanda, hijo de padre caboverdiano y madre irlandesa, su vínculo con el futbol profesional se limitaba a las canchas semiprofesionales del Bohemians, donde jugaba a medio tiempo sin dejar el empleo de oficina. El Shamrock Rovers le ofreció un contrato de tiempo completo en 2017 y Lopes dejó el banco a los 24 años.
La verdadera sacudida llegó un año después. Rui Águas llevaba meses rastreando futbolistas de la diáspora caboverdiana. Exdelantero del Benfica y en ese momento entrenador de la selección, Águas encontró el perfil de Lopes en LinkedIn y le escribió un mensaje largo explicando qué quería construir con el equipo. El texto estaba escrito en portugués, idioma que Lopes no dominaba. El zaguero lo interpretó como correo basura y lo dejó sin respuesta durante nueve meses, hasta que Águas insistió con un segundo mensaje redactado en inglés. Lopes usó un traductor en línea para releer el original, comprendió la magnitud de la oferta y aceptó.
Datos clave de la historia de Lopes:
- Trabajó como asesor hipotecario en el sector bancario irlandés antes de volverse profesional
- La selección lo contactó por mensaje directo en LinkedIn; Lopes lo ignoró nueve meses porque le pareció spam
- Debutó con Cabo Verde en 2019 y desde entonces es fijo en la zaga central
- Con poco más de medio millón de habitantes, Cabo Verde llegó a un Mundial por primera vez en su historia
Lopes tiene 33 años. A esa edad, la mayoría de los defensas centrales piensa en retiro, no en debutar en una Copa del Mundo. Pero su caso no se mide con reglas convencionales.
Sergej Barbarez: del póker y la televisión al banquillo mundialista
La Federación de Futbol de Bosnia y Herzegovina nombró a Sergej Barbarez entrenador de la selección en abril de 2024. La designación tenía un detalle insólito. Barbarez fue capitán del equipo nacional y goleador prolífico en la Bundesliga durante la década de 2000, pero tras retirarse como jugador en 2008, se alejó por completo de la gestión deportiva. Obtuvo la licencia UEFA Pro en enero de 2011. Nunca la utilizó.
Pasaron 16 años sin que dirigiera a un solo equipo profesional. Durante ese intervalo, Barbarez construyó una segunda vida. Se volcó al póker en el circuito europeo y mantuvo una presencia constante como analista de televisión, donde criticaba con regularidad las decisiones tácticas de los sucesivos cuerpos técnicos de la selección bosnia.
Cifras del paréntesis extrafutbolístico de Barbarez:
- Acumuló más de 143 mil dólares en ganancias oficiales en torneos de póker.
- Alcanzó la mesa final del World Series of Poker en dos ocasiones
- Trabajó como comentarista y analista deportivo en medios bosnios entre 2009 y 2024
- No dirigió a ningún equipo profesional antes de asumir la selección a los 52 años
Barbarez había querido dirigir a la selección desde 2009, pero la estructura tripartita de la Federación —tres presidencias étnicas que FIFA llegó a suspender— le cerró el paso. Cuando por fin recibió la llamada, en abril de 2024, la selección acumulaba una década sin clasificarse a un torneo mayor y ya iba por su decimoquinto entrenador. El anterior, Savo Milošević, no había durado ni siete meses. El presidente de la Federación, Vico Željković, justificó la apuesta sin mencionar credenciales tácticas: «Creemos que la armonía que puede aportar al equipo, su energía y su autoridad pueden ser factores decisivos para que la selección vuelva a su camino.»
Y el arranque confirmó todos los temores. Sus primeros ocho partidos arrojaron seis derrotas y dos empates, incluida una goleada de 7-0 ante Alemania en la Liga de Naciones. Pero en el repechaje europeo para el Mundial, Bosnia superó a Gales en serie de penales y después eliminó a Italia, tetracampeona mundial, también desde los once metros con marcador de 4-1. Haris Tabakovic anotó el empate al minuto 79 del tiempo regular y Esmir Bajraktarevic convirtió el penal definitivo que selló apenas la segunda clasificación mundialista del país, doce años después del debut en Brasil 2014.
Deniz Undav: la fábrica antes del gol
Las categorías de base del Werder Bremen evaluaron a Deniz Undav cuando tenía 14 años y lo descartaron. El veredicto fue seco: demasiado bajo para el futbol profesional. Sin ofertas de clubes mayores, el joven nacido en Varel, en el norte de Alemania, pasó por el SC Weyhe antes de fichar con el TSV Havelse, equipo amateur de la cuarta división. Undav tomó un empleo de tiempo completo como operario en una fábrica local, donde manejaba maquinaria industrial. Su rutina durante aquellos años consistía en cubrir el turno en la planta y después trasladarse a entrenar con el equipo. Esa dualidad se prolongó hasta que sus goles lo llevaron al Eintracht Braunschweig II y después al SV Meppen en la tercera división, desde donde dio el salto al Union Saint-Gilloise de Bélgica en 2020.
De ahí dio el salto al Brighton de la Premier League inglesa y posteriormente al VfB Stuttgart, donde se consolidó en la Bundesliga y recibió la primera convocatoria a la selección alemana en 2024, a los 27 años.
La historia familiar de Undav tiene además un trasfondo que rebasa lo deportivo. Su abuelo emigró a Alemania desde la región de Viranşehir, en el sureste de Turquía, tras el golpe militar de 1980. La familia pertenece a la comunidad curdo-yazidí, un grupo históricamente perseguido en la zona. De la academia que lo rechazó por su estatura a la fábrica, y de la fábrica al Mundial con Alemania, el recorrido de Undav desafía cualquier modelo lineal de desarrollo futbolístico.
Vozinha: 19 años de portero itinerante para llegar al partido más importante
En junio de 1986, mientras medio planeta miraba el Mundial de México, un soldado caboverdiano destinado lejos de casa le mandó a su mujer dos opciones de nombre para el hijo que acababa de nacer en Mindelo: Valdano, por el argentino campeón del mundo, o Josimar, por el lateral brasileño que acababa de marcar dos golazos. Las autoridades del registro civil rechazaron la primera. El niño quedó inscrito como Josimar José Évora Dias. Pero en casa, los abuelos que lo criaron siempre lo llamaron Vozinha, y el apodo acabó siendo más fuerte que el nombre. Años después, cuando llegó a un equipo en Angola donde ya había otro portero llamado Josimar, se negó a jugar con «Josimar II» en la espalda. Pidió que le estamparan el apodo familiar, y desde entonces no ha llevado otro nombre en la camiseta.
De niño quería ser delantero. Acabó de portero y empezó a jugar en el Batuque FC de su ciudad natal en 2007 —el mismo año en que nació Lamine Yamal, la estrella de la selección española que intentó batirlo en Atlanta—. En Cabo Verde el futbol semiprofesional no daba para vivir, así que Vozinha complementaba sus ingresos como instructor de voleibol de playa, oficio que mantiene hasta hoy en las pausas entre contratos. Se profesionalizó recién a los 25 años, cuando fichó por el Progresso de Angola en 2012.
Lo que siguió fue un peregrinaje por seis países a lo largo de 19 años:
- Empezó en el Batuque FC y el CS Mindelense de Cabo Verde
- Se profesionalizó a los 25 años con el Progresso de Angola
- De Moldavia a Chipre, de Eslovaquia a Portugal: jugó en el Zimbru Chișinău, el Gil Vicente, el AEL Limassol —único club con el que ganó un título: la Copa chipriota 2018–19— y el AS Trenčín
- Hoy defiende el arco del Chaves en la segunda división portuguesa. Transfermarkt lo valora en 40 mil euros
Son 19 años de carrera, un solo título y ni un contrato que le permitiera dejar de mudarse. A los 40 años y 12 días, ese recorrido desembocó en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, frente a la campeona de Europa. Vozinha atajó los siete remates a portería de España, fue elegido mejor jugador del partido y se convirtió en el futbolista de mayor edad en disputar el debut mundialista de un país, superando un registro que había establecido días antes el portero de Curaçao, Eloy Room.
Después del silbatazo final, las cámaras lo captaron llorando sobre el césped. «Lloré porque me criaron mis abuelos y ya no están, murieron hace unos años», dijo en conferencia de prensa. «Mi mamá tampoco pudo venir por un problema de visa y por el dinero que había que pagar. No llegamos a tiempo.» Cabo Verde figura en la lista de países cuyos ciudadanos deben depositar una fianza reembolsable de hasta 15 mil dólares, además del arancel consular, para ingresar a Estados Unidos. La historia se viralizó: antes del partido, Vozinha tenía alrededor de 40 mil seguidores en Instagram; en cuestión de horas superó los ocho millones, y el líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, pidió públicamente al secretario de Estado Marco Rubio que facilitara la visa para la madre del portero.