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Obras privadas “se adueñan” del espacio público

La movilidad en la ciudad de Guadalajara, puede catalogarse generalmente como complicada, a esto se suman las personas que no respetan las leyes de tránsito y obstruyen banquetas, ciclovías, espacios preferenciales, el arroyo vehicular y más. 

Cada día tenemos menos espacio para movernos libremente por las calles, más si tratamos de trasladarnos en las llamadas “horas pico” o por las zonas que están intervenidas por obras públicas como, las de reencarpetamiento, de la Línea 3 del tren eléctrico, entre otras.

No obstante, en la ciudad también figuran las obras privadas que obstaculizan la vía pública y complican el libre tránsito de peatones y automovilistas, con material de construcción, camiones de transporte de material y andamios, entre otras cosas.

Al norte de la ciudad, en la zona Country, en las colonias Country Club, Lomas del Country y Chapultepec Country, convergen al menos 5 construcciones de grandes proporciones, mismas que son surtidas con concreto, ladrillo, varillas y tubos, por grandes camiones que se estacionan en esquina, en doble fila o donde se pueda.  

Una práctica que para realizarse debe de contar con un permiso de la Secretaría de Movilidad, en cuyo reglamento en el artículo 104 establece que “cuando se trate de vías primarias y zonas céntricas que tengan una gran afluencia de tránsito de vehículos y personas, será obligatorio contar con una autorización, permiso y dictamen que indique el horario en que se desarrollarán sus actividades, mismas que deberán ser en el horario nocturno”.

Además, el Reglamento de Movilidad en su título sexto, dictamina que “las vías públicas y banquetas deberán estar libres de cualquier obstáculo u objetos que impidan, dificulten u obstruyan el tránsito vehicular y peatonal, excepto en aquellos casos debidamente autorizados”. 

Los automovilistas, ciclistas y peatones que transitan sobre Avenida de las Américas desde el tramo que parte de la Glorieta a Colón hacia Pablo Neruda, ven afectada su movilidad por uno de los rascacielos que se edifican sobre esta avenida entre Mar Tirreno y Mar Báltico.

En el lugar, durante el día se pueden observar camiones con material de construcción obstruyendo un carril de circulación y andamios tambaleantes sobre la banqueta, mismos que muchos peatones deciden sortear y terminan caminando por el arroyo vehicular, una práctica riesgosa por ser una zona de gran afluencia de automotores. 

 

Además de la zona Country, en la ciudad hay otras obras con estas características, como la de Avenida México frente a Plaza Bonita y la de Acueducto pasando Periférico, entre otras, obras que siguen las mismas prácticas de obstrucción de la vialidad, de las banquetas y de la vía pública.